Ahora es la noche, CARLOS ALCORTA (2015)

 Impresiones que mi hija Claudia ha plasmado a raíz de la lectura y conversaciones que hemos tenido sobre el último libro del poeta Carlos Alcorta.

A todos aquellos que disfrutéis con el pálpito poético os lo recomendamos fervientemente.

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Ahora es la noche, Carlos Alcorta (2015)

El poemario se presenta como un juego de luces y sombras en el que la noche aparece como el momento de clarividencia, la oscuridad convierte al hombre en un ser más introspectivo,/ en alguien indefenso ante las dimensiones/ inaprensibles de los mares, /del desierto o de las constelaciones.  Dividido en cuatro partes, recoge el viaje introspectivo del yo poético que va desde la determinación de salir adelante, hasta la esperanza del mañana. Esperanza truncada por la conciencia de lo efímero de la felicidad, como podemos observar en su último poema “Magia”. Encontramos, por tanto, una vuelta al inicio del poemario. En la primera parte, “Un esclavo salvaje”, el yo poético, despojado del miedo de lo vivido y lo sufrido, de la esclavitud de la imagen propia y ajena que se tiene de uno mismo, da rienda suelta a su otro (al yo del espejo del poema “Didáctica”, un claro guiño a “Contra Jaime Gil de Biedma”, de Jaime Gil de Biedma), el que es consciente de la falsa felicidad en la que se había sustentado y determina despojarse de las cadenas y adentrarse en lo salvaje (no ansía mansedumbre/ ni prisión el deseo) y proclamarse dueño ya de su propia historia. En la segunda parte “La manzana de Adán”, como se puede desprender de su título, se analizan las debilidades humanas ante las que sucumbe el hombre mordí cínicamente la manzana/ del pecado y el Edén se disipó. Todo esto se muestra como una extensión de algo que ya se anunciaba en la parte anterior, esto es, que la falsa sensación de felicidad que veíamos podía corromperse […] por una equivocada/ sensación de que mi felicidad/ de entonces garantizaría/ inmunidad perenne/ frente a la corrupción del deseo/ y la frivolidad de la memoria. No debemos olvidar que el yo poético lucha contra sí mismo en constante análisis, propiciado por la noche, y que en la primera parte del poemario su determinación era ser dueño de su propia historia y adentrarse en lo desconocido, por ello, no es extraño que la tercera parte se denomine “Tomas de exterior”. Por primera vez la voz poética mira al mundo, aunque siempre analítico, siempre hacia adentro, los espacios exteriores son una alegoría de lo que da miedo, de la realidad que el yo poético teme, pues su seguridad reside en el interior, en el silencio (el silencio es tu patria), esto es, en la escritura. Existe, entonces, un rechazo de la realidad, siempre más peligrosa que la poesía, en donde, el poeta es un pequeño dios creador. En el primer poema de esta parte “Tratado de navegación” se hace patente el desdoblamiento del yo. Tenemos a un yo poético dirigiéndose a sí mismo que se alienta a quedarse, a no salir, a permanecer en ese no-lugar por excelencia que es la escritura, la imaginación. En el último poema de la tercera parte, tras haber evocado diferentes lugares en los anteriores, el yo poético se dirige de nuevo a sí mismo para repetirse cómo se refugia y se engrandece en la escritura Actúas, gracias a la escritura,/ como un dios que desoye las plegarias/ de los incrédulos y los piadosos./Dignificas la fuerza, la forma pura, evitas/ por eso las condenas y las absoluciones.

Es en la última parte, “La mañana o el vértigo” donde vemos esa vuelta hacia dentro que ya se vislumbraba en el apartado anterior. En los primeros poemas de esta sección aparece la esperanza. Tras el viaje introspectivo del yo poético parece que de la noche dará a luz un nuevo yo y, sin embargo, nace sin la inocencia, pues ya estaba perdida, sabe de lo efímero de la felicidad y de la vida He venido a primera hora de la mañana/ a celebrar la nueva vida, / a compartir el gozo de unos padres/ que se miran felices,/ aunque por dentro el frío del futuro/ cristalice la sangre de sus venas/ y una ventisca azote/ los pisos superiores, los que rozan/ los cimientos del paraíso. 

Claudia Quevedo García

Podéis ver mi página personal en este enlace :http://juanfranciscoquevedo.jimdo.com/

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4 respuestas a Ahora es la noche, CARLOS ALCORTA (2015)

  1. Claudia, gracias por descubrirme al poeta Carlos Alcorta. María

  2. Pingback: Ahora es la noche, CARLOS ALCORTA (2015) | FRANKYSPOILER´SCRT

  3. Anónimo dijo:

    Después de comprar tu libro, “Ana en el mes de julio”, te dejé una tarjeta saludándote y felicitándote. Sí, estuve allí.
    Un saludo,
    Cecilio

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