UN CUENTO DE REYES-EL BELÉN-Juan Francisco Quevedo

UN CUENTO DE REYES-EL BELÉN-

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“Esta es la curiosa historia de cómo se popularizó el Belén en este país…”

UN CUENTO DE REYES-EL BELÉN-

Mª Amalia de Sajonia, la que fuera mujer de Carlos III nunca gozó de muy buen carácter para disgusto, sobre todo, de las damas de honor que se movían a su alrededor, a las que llegó a maltratar físicamente, dándoles algún que otro cachete si cuadraba. Llegó a España desde Nápoles, dispuesta a reinar con muy pocas ganas, con varias cajas de cigarros habanos–le calmaban los nervios- y con la decisión firme de montar un Belén en Palacio, tal y como era habitual en Nápoles. No sabía que lo que se conocería como el “Belén del príncipe”-en honor del futuro Carlos IV- sería el germen para que la tradición del Nacimiento se extendiese, primero entre los nobles y casi inmediatamente entre el pueblo.

Se puede decir, por tanto, que los nuevos monarcas fueron los artífices de la popularización del Belén en España. Además, contribuyeron a extender otro vicio nacional: ambos mostraban una gran adicción al tabaco, especialmente la reina, y hacían que desde América les remitiesen grandes partidas de estas hebras que componían los habanos. Consta-sirva como anécdota costumbrista- que la reina, al trasladarse a España para ceñirse la corona, además de gran cantidad de tabaco y el Belén, trajo consigo un cantidad ínfima de ropa interior, sin duda por la usanza existente entre la clase alta de cambiarse solamente una vez al mes. Toda la peste maloliente se solucionaba con afeites, perfumes y material de arrebolamiento. ¡Qué sería del populacho!

Mª Amalia de Sajonia era una mujer quejosa y protestona, difícil de sobrellevar. Ya se había mostrado así en Nápoles pero, en Madrid, ciudad que detestaba, se exacerbó su caprichoso y mal carácter, menos mal que, de cuando en cuando, con un buen puro habano lo sobrellevaba. Y si no, la caza era otro de sus tónicos.

Pero volvamos a lo nuestro, María Amalia de Sajonia, nada más llegar de Nápoles, colocó su Nacimiento en el palacio del Buen Retiro, donde se alojaba la familia real, introduciendo e inaugurando lo que, sin tardar, habría de ser un clásico durante las fiestas navideñas. Tal fue la repercusión y la acogida de este primer Belén que enseguida fue imitado por la nobleza y el pueblo, penetrando en la sociedad española esta costumbre sin hacer distinción entre las clases sociales. Todas gustaban de esta nueva moda que, con el tiempo, acabó siendo una de las tradiciones más arraigadas en las fiestas navideñas de cualquier familia española.

De Madrid no le gustó ni la ciudad, ni sus gentes, ni el tiempo de la capital, ni el palacio del Buen Retiro, incómodo y con las instalaciones anticuadas y deterioradas, donde se albergaba, pues aún no habían finalizado las obras del palacio Real; nada era de su gusto, salvo el impresionante edificio herreriano, mandado construir por Felipe II en El Escorial.

María Amalia de Sajonia no tuvo mucho tiempo para renegar, ya que falleció el 27 de septiembre de 1760, poco después de su llegada. Ni tan siquiera la presencia del cuerpo de San Isidro en sus habitaciones, hasta donde se hizo llegar para que obrara el milagro, pudo salvarla.

Al morir, a la edad de treinta y cinco años, no se había molestado aún en intentar aprender la lengua del país en el que reinaba, ni había hecho ningún esfuerzo por integrarse.

“Para acostumbrarme a este país creo que no bastaría toda mi vida.”

Su mayor legado fue habernos dejado la tradición navideña del Nacimiento.

 

Espero que los Reyes Magos os traigan, cuando menos, un libro. No olvidéis pedirlo.

Juan Francisco Quevedo

 

 

 

 

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16 respuestas a UN CUENTO DE REYES-EL BELÉN-Juan Francisco Quevedo

  1. lurda55 dijo:

    Curioso y gracias por darlo a conocer. Feliz año amigo!

  2. Stella dijo:

    Un buen año el 2017 y un fuerte abrazo!

  3. Muchas gracias, Juan, por compartir este apropiado y entretenido relato.
    Feliz Año.
    Un saludo,
    Livia

  4. romgonru dijo:

    Una historia muy interesante. Gracias, compadre, por compartirla con todos nosotros. Te deseo lo mejor.

  5. antoncaes dijo:

    Interesante historia, por eso dice el refrán que no hay mal que por bien no venga. 🙂 Feliz Año nuevo Juan F. Un abrazo.

  6. Bonito e histórico relato, muy apropiado, se puede decir que a Mª Amalia de Sajonia, le gustaba “montar el Belén” a todas horas. Muchas gracias Juan por compartir tus siempre amenos relatos.
    ¡Felices Fiestas!

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