SANDRA SÁNCHEZ UNA MANZANA EN LA NEVERA -Juan Francisco Quevedo

       SANDRA SÁNCHEZ

UNA MANZANA EN LA NEVERA

(2017)PIEDICIONES

“Una manzana en la nevera”, de la poeta ovetense Sandra Sánchez, se nos presenta como una tentación. Sandra se la ofrece a los lectores, envuelta en el universo de su mundo personal, como aquella fruta prohibida que Eva no se resistió a morder. Y así se avanza por el libro de poemas de esta autora, dando dentelladas a ese Edén que se encierra en sus versos. No hay temor al pecado original, bien al contrario, cada imagen poética es una constante invitación, una sucesiva sugerencia a progresar por la poética de esta autora que, con sus versos, nos redime precisamente de esa pena que nace con el hombre como sino de su origen.

El libro arranca con un pequeño poema en el que la voz poética parece encontrarse, al fin, a gusto consigo misma; tras un período de desorientación, se ha ido recomponiendo hasta conseguir encontrar cierta serenidad.

“He comprado un corazón

Y lo he armado con paciencia.

Me lo quedo, venía roto.”

Los primeros poemas no dejan de sorprender tanto por la facilidad para elaborar imágenes poéticas desde lo cotidiano como por su precisión a la hora de transmitir esas sensaciones. Además, este inicio es como una declaración de intenciones desde las que quiere dar fe de su fortaleza. Esa mujer renovada que anuncia su primer poema, se declara preparada para aquello que haya de venir, “No tengo maleta ni planes de futuro”, se siente fuerte y nostálgica desde el yo actual, que no es más que la suma y la resta de todos los fuimos precedentes, “Cuánto ha de quedar aún en mí/del primer árbol/cuánto del sol que le dio vida, / cuánto…”. Esa visión de la realidad la conduce a asumir el paso del tiempo como un descubrimiento repentino, “Esta mañana abrí los ojos/y me miré al espejo, escudriñé mi cara/… y ahí estaban.”

A continuación vienen una serie de poemas que constituyen una reflexión personal sobre el mero oficio de escribir, una referencia a esas horas de ensoñación que nos trasladan al universo personal desde el que afloran versos inacabados y sobrevenidos, a una obsesión que a veces puede llevar a confundir vida y poesía, “Al oficio compartido de escribir,/ añado ahora éste de vivir/que tantas veces confundí/con otras cosas.” Ahora bien, la voz poética no duda en manifestar su adscripción a ese club en el que se ve la poesía como una meta vital, “Tengo la mala costumbre/de emborracharme cada noche/ con brebajes de poemas”.

Tras estas reflexiones un tanto endogámicas, comienzan una serie de poemas que van desde el amor verdadero al amor pasión, cuando no conviven ambos, “En un rincón oscuro/ de aquel bar de mala muerte/te comí la boca:/tu lengua poco hecha; /los labios, al punto.”

Después de servir esa tentación, en plato frío y con sabor a venganza, “Hay mordiscos que ya no son tan tentadores, /bocados que no saben tan jugosos, /lo sé bien.”, viene el desamor, la desconexión, los poemas de desengaño, “Agotado, al fin, el fuego/sólo queda la ceniza.”

La contemplación del amor como un afán monótono y vacío, vencido por el tiempo, como un “Lastre” del que desprenderse, “A qué tanto esto y aquello y lo de más allá, / si más allá no había nada…”. Sin embargo, eso no es óbice para experimentar nostalgia por lo perdido, algo recurrente en la poesía, sea el amor, la juventud o cualquier cosa que dejamos atrás, “A esos lugares que me son tan próximos/y tan remotos a la vez…/A ese vacío donde el eco de tu nombre/se hizo huésped.”

Los poemas de Sandra Sánchez se van sucediendo despertando en el lector emociones variadas, unos se impregnan de tristeza desde un paralelismo interior, desde un hecho aparentemente trivial, la lluvia, “Luce radiante, hoy, la lluvia/y a mi me gusta, /porque puedo llorar sin que se note.”, y otros de dolor, un dolor que emerge desde la soledad creadora, desde la que se trata a sí misma de usted, “Piense…/Dele el final que más le plazca/y luego quémelo. Hágame caso”.

En esa trayectoria vital por la que avanza el libro, hay un momento en el que nos muestra un absoluto escepticismo vital, “No es miedo a que la Vida me muerda/es miedo a que me muerda/y yo no sangre”. Ahora bien, esta especie de resignación no la impide apreciar y disfrutar las cosas que nos ofrece la vida por mucho que a veces se persiga cierta infelicidad, “Pero si hay un sitio peligroso y traicionero/es ese frágil/e inocente vaso de agua/que convive con nosotros”.

Son muchos los poemas de este libro de Sandra Sánchez que me llevan a la emoción, al encanto de verte seducido por unos versos, pero si tuviera que salvar solo uno, sin duda rescataría del olvido “B-SIDE me”, un poema genial donde Sandra expresa como nadie cómo la misma vida te va llevando, a medida que avanzas por ella, hacia lo pequeño, y te va alejando de lo grande. Y lo plantea con belleza formal desde una compleja sencillez que seduce instantáneamente al lector. Tiene un final, cuando menos, inquietante, “Esta noche toca fútbol con mi padre, /y ya ves, tantos años renegando/para acabar siendo los dos/-al final-/del mismo equipo.”

Será “Bajo la lluvia”, ante la tragedia de la muerte, donde comience a asomar la belleza última de las rosas muertas, “Ese rojo intenso/que brota de la herida/que aún provocan.”

Uno de los últimos poemas de “Una manzana en la nevera” nos desborda de ternura, la que Sandra Sánchez deja desprender de ese miedo a la vida, de ese miedo a la noche, siempre presente. Un poema, un “Aún”, que justifica esta despedida. Muchas gracias Sandra por este maravilloso libro.

“Qué quieres que te diga…

con todos estos años

que llevo en la mochila

sigo siendo esa niña

que se esconde debajo de la manta

y que aún

necesita que le dejen encendida

la luz de la mesilla

un día más.”

Juan Francisco Quevedo

 

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en POESÍA. Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a SANDRA SÁNCHEZ UNA MANZANA EN LA NEVERA -Juan Francisco Quevedo

  1. Muchísimas gracias por esta reseña y por tu atenta lectura a mi libro de poemas Juan Francisco. Un abrazo enorme.
    Sandra.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s